Recuerdos

A estas horas de la jornada cuando va cayendo la tarde, y también cae el sol, la noche va abriéndose camino entre tú y yo. Una vez más, los buenos momentos que he vivido junto a ti aprovechan este preciso momento para avivarse en mis recuerdos, y de este modo consolidarse un poco más en el corazón; de la misma manera que las estrellas se agarran fuertemente con su luz, allí, al confín del universo.

A pesar de que la vida sea en infinidad de ocasiones mucho más complicada que sencilla, los buenos recuerdos nunca se mueren, y se convierten en hechos eternos, a los cuales, nada ni nadie podrá desbaratarlos si permanecen vivos en mi corazón.

By | 2017-08-14T22:15:08+00:00 Agosto 14th, 2017|Personal|1 Comment

Veinte años

Después de que han transcurrido más de veinte años sin apenas vernos, acabo de caer en la tentación de recordarte. Me hallo en este lugar, en donde sitúo el espacio pequeño que me aleja del mundanal ruido, el cual, molesta a mis recuerdos, e inclusive, me ayuda a sentir el sosiego que necesito en mi espíritu durante el tiempo que acerco a mi memoria la última tarde de octubre cuando nos reencontramos, y mantuvimos una charla bastante amena en la arena de la playa de ‘el Socorro’. Entonces, parecía que no habían transcurrido tantas primaveras desde la última vez que estuvimos un corto periodo de tiempo juntos, cuando tú acudías en la guagua a practicar surf con el traje de neopreno, y la camisa de licra durante todos los días de la semana que la mar te lo permitía.

Jamás se me pasó por la cabeza que acabaría dando a conocer un sentimiento semejante. Sin embargo, después de veinte años, la vida nos concede la oportunidad de volver a encontrarnos una vez más, e inesperadamente, mi opinión sobre ti ha dado un giro de trescientos sesenta grados. Me satisface descubrir la manera como en la actualidad te relacionas con las demás personas, por lo cual, ya prácticamente no identifico al joven quien se divertía con el deporte, por afición, a la vez que se arreglaba sobremanera después de finalizar cada partido de fútbol e incluso al salir del mar. A decir verdad, no te imaginas la alegría que me ocasiona el hecho de que hayas modificado tu postura respecto de las relaciones personales. Y, entonces ocurre que sobreviene a mis ojos una lluvia a cántaros durante el tiempo que medito, y pienso que aún una parte de mi ser te quiere de manera profunda, donde, además, tiene la voluntad para que retornes porque te echa mucho de menos.

Todavía con cierta frescura, hago memoria a cerca de cuando aún conservamos la inocencia en las manos, y nuestra amistad pendía de un hilo. Tú, eras el chico guapo del distrito, a quien todas las chicas pretendían: Quien más goles marcaba en la portería del rival. Igual me sucede sobre la extraña sensación que sentí al erizarse el vello de mi cuerpo en aquella tarde de jueves, cuando nos sentamos el grupo de amigos al completo de cháchara en la acera de la calle, y tu mirada buscó a la mía, hasta que se tropezaron durante un instante distinto, y donde me abrumó. Desde ese mismo momento no bastaría el resto de mi vida para olvidarte. A pesar de que no llegaste a manifestar abiertamente el estado de ánimo que te produjo la situación, para mí, el hecho no pasó desapercibido. Con total seguridad, hoy, puedo declarar que yo no era el perfil ideal de la muchacha que tú buscabas por el mundo para que fuera tu esposa al cumplir […]

By | 2017-07-19T08:50:23+00:00 Julio 19th, 2017|Personal|7 Comments

Recuerdos

Miraste las fotos, y desde entonces sólo deseas volver a verlas para revivir en tus recuerdos, una y otra vez, aquellos instantes en los que tu padre te zarandeaba a la orilla de la playa, remojándote en las olas que iban y venían. También, despiertas en ti a tu madre al peinarte largas trenzas de pez, así, cuando te ponía unos trajes que a ti te parecían feos. Evocas tantas cosas de golpe en modo flash, que el corazón no puede por menos que conmoverse y desear volver aquel tiempo. Recuerdos que se expresan, y otros que se fugan. No olvidas a tus hermanos, a la abuela, al tío, al primo, a los amigos de la infancia en las tardes de cumpleaños, y tampoco a los compañeros del colegio. Nada ha quedado en el olvido. Las fotos son el reflejo de lo que fuimos y de lo que somos. Cada uno de ellos serán recuerdos que reviviremos siempre en el presente. Una vez más, antes de cerrar el libro de la nostalgia, vuelves con añoranza a echar una ojeada a tu historia.

By | 2017-07-22T08:22:41+00:00 Julio 18th, 2016|Personal|0 Comments

200 En Corto: Espíritu de lucha

Me podrán quitar todas las cosas que tengo. Me pueden quitar el ordenador, la radio, la televisión, el viajar, el coche, la cama, mis libros con los que vivo aventuras únicas, el deporte, el mar, el sol, la dulce caricia del aire en mi cara, la comida más rica del mundo, saltar o correr, la guapura… Sin embargo, jamás me podrán quitar las ganas, y la ilusión de soñar, las ganas de reír, de querer, de sentirme acompañada y acompañar, de ser sincera, de creer, de superarme cada día en aquello sobre lo que no tengo tanta destreza, y confiar…

Puede que me quiten todo y, eso me duela en la más profundo de mi ser; pero seguro que me recompondré, y esas maniobras no reducirán mis ganas para una vez más continuar con mis sueños, con mi vida, con mis sonrisas destornillantes, con lo agradable que es compartir cada una de las cosas que tengo, con dar todo el afecto que del soy capaz de dar, y, con la fe más rotunda; creyendo en la certeza de algo grande.

Las cosas materiales se evaporizan como yo misma, sin embargo, lo espiritual y lo sentimental se quedan perennes grabadas en mí.

By | 2015-09-24T15:56:16+00:00 Septiembre 24th, 2014|200 En Corto|4 Comments

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