Miro al cielo

Mientras que pienso en ti, son innumerables los días que paso sin tu compañía contemplando este hermoso cielo que ahora se apaga, el cual más tarde se vuelve a iluminar. Aunque muchas veces me acompaña un firmamento ardiente de estrellas, la mayor parte de los días los vivo desde la más gélida soledad. Es tal mi desolación que le repito a los astros cada noche de manera insiste, una y otra vez el mismo deseo: — «Acuérdate un día de esta pobre mortal, y por una vez en toda mi vida concédeme el gozo de achucharle entre mis brazos, y de percibir, aunque tan sólo sea una vez la sonrisa tierna, e incluso fresca que desprende su rostro. No sabes lo que deseo conocer cuáles son las angustias que le inquietan a su corazón, de la misma manera que aquellas alegrías que le hacen vibrar feliz del estado emocional que en la actualidad experimenta»—.

Durante el tiempo que expreso este deseo al cielo, ¡el cosmos me ha escuchado! Cuando pensaba que hablaba sin que nadie me estuviera prestando atención, ¡hasta el propio lucero del alba se mantuvo durante esta media hora imperturbable e incandescente a mi lado. A pesar de que hasta hoy no he tenido la dicha de estar tan cerca de ti como lo estoy ahora mismo, amigo, soy la persona más feliz de toda la faz de la tierra. No obstante, mi mayor deseo en este momento es que el destino no te reclame tan rápido, y, por tanto, tengas que marcharte de puntillas y en silencio para no dejar ningún tipo de huellas en mi corazón. Por esta misma razón, te ruego amigo, que me concedas la oportunidad de viajar contigo ya, y así, cuando el destino solicite tu presencia, para entonces habremos compartido unas horas cómplices de secretos y también de infinitas sonrisas que me las guardare puestas en lo más profundo de mi ser, mientras que espero verte otra vez algún día.

Aun me parece mentira que estás aquí. Miro al cielo de nuevo incrédula y aun conmovida de que mi deseo se ha convertido en realidad, y compruebo que el universo también igual que nosotros se ha emocionado, y nos mira enternecido. A partir de hoy, sé que estoy siempre acompañada:  ¡Amigos para siempre!

By | 2017-07-16T10:11:37+00:00 Julio 16th, 2017|RFR (Reflexiones, frases y rebumbio)|4 Comments

Verlas venir

No me planteo ir sólo tirando en la vida, ya que, si lo hago desperdiciaría y menospreciaría al cariño, a la ilusión, a los sueños, a la inocencia, a la imaginación, a la risa, a la nostalgia… ¡y no quiero!

¿Por qué he de despreciar lo más grande que tengo, si es por lo más que tengo que bregar y dar el callo cada instante de mí vida? ¿Por qué no plantearme que realmente ir sólo tirando no es vivir, debido a las experiencias y emociones que arrimaré en el camino? Me niego a vivir de este modo, por el mero hecho de la comodidad y de las mínimas responsabilidades que dan el plantearme ir sólo tirando de la vida; ‘viéndolas venir’.

Si algo tengo muy claro es que a pesar de cualquier circunstancia, a pesar de cualquier dolor, decepción, añoranza, melancolía, pesadilla, la vida merece que no sólo tire de ella, sino que la viva en plenitud de cada uno de los hechos que suceden.

By | 2015-09-29T09:10:36+00:00 Septiembre 29th, 2015|Opinión bloguera|0 Comments

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