¡Te quiero, y te querré siempre!

Hoy quiero escribirte estas letras que no son más que una declaración de amor, e incluso de paz, además de fe para tu alma. ¡Te quiero, y te querré siempre!

Sé que has sufrido, e inclusive que durante la mayor parte del tiempo actual estás padeciendo en silencio por el dolor tan grande que te crea en el corazón la incertidumbre de tu propia vida, de igual modo que la de tu familia, y la de las personas que amas. Sé incluso, que el hecho que más te causa ansiedad, son tus hijos. No tengas miedo por ti, cada día regalas al mundo una lección de amor, y de brío, pues eres, y has sido siempre un ser muy, muy valeroso a quien admiro profundamente. En este preciso momento no puedes dedicar tu energía vital en rendirte, y tampoco en pensar en hechos negativos. Ahora tienes que mantenerte firme, al mismo tiempo que tienes que evocar cuantos hechos extraordinarios has elaborado en tu vida: Lo infinitamente generoso que eres, de las acciones tan desinteresadas que haces, y de la incalculable protección que proporcionas en todos los ámbitos de la vida a tu círculo familiar, y social. En este instante no dejes que se apague el brillo de la luz con la cual guías tu existencia, y haz que seamos el relevo de tu testigo en este mundo en donde habitamos. Cuando estimes que sea el momento propicio para ausentarte, no lo dudes, viaja sin ningún tipo de tormento en tu espíritu, y menos aún, en tu corazón. No te aflijas innecesariamente, tanto tú tal como yo mismo tenemos la certeza que en aquel lugar a donde vayas permanecerás eternamente ofreciéndonos todo tu amparo y amor, además de iluminarnos el camino con el precioso resplandor que emana tu corazón.

Cuando lo creas oportuno comienza a andar ese otro camino el cual está exclusivamente reservado para seres tan extraordinarios como tú lo eres, ya que, cuantos aquí permaneceremos, seremos tu relevo con el cual seguir proporcionando paz, y amor al mundo. En un tiempo, volveremos a estar todos de nuevo reunidos, y de la misma manera que ahora nos despedimos con un fortísimo beso, además de un enorme abrazo, no cabe en mi corazón ni la más mínima duda en cuanto a que nos volveremos a hallar algún día.

¡Te quiero, y te querré siempre!

By | 2017-07-04T17:51:41+00:00 Julio 4th, 2017|Personal|12 Comments

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