A estas horas de la noche, los buenos recuerdos del día se afianzan en el corazón, del mismo modo que las estrellas en este preciso instante se consolidan con su luz, allí, al confín del universo. Comtemplando mis pensamientos, y anhelando aproximarse a los tuyos. Aunque la vida sea más compleja que sencilla, los buenos recuerdos se convierten en hechos eternos, y a quienes ninguna circunstancias puede desbaratarlos.