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Quiero contaros un poco con qué idea nace este Blog -“tumbando barreras“-.

Resumiendo en una frase. Visualizar el otro lado de la discapacidad, y tumbar todo aquello que se pone como barrera sólo por tener una circunstancia “menos favorable”.

Desde siempre se ha asociado a la discapacidad y a los discapacitados personas con circunstancias y estado anómalos. Personas que sólo encontramos tristezas y dificultades a casi todo. Y aunque no puedo negar esto sea parte de una realidad evidente, en la que todos en gran medida vemos sobre quienes viven alguna situación compleja. No puedo del mismo modo pasar por alto también que, dentro de toda esta inexactitud, somos más quienes aceptamos y ponemos parte y ganas por vivir, a detenerlas ó condicionarlas por nada ni nadie; con todo lo que ello acarrea en consecuencias, y opiniones.

Siempre más que decir tengo una enfermedad o soy discapacitada, digo que tengo una “compañera especial” Una agregada con la que convivo, y comparto las cosas, que mutuamente nos soportamos.

Dentro de la complejidad para desarrollar la vida, también hay aspectos y expectativas positivas que la facilitan. Bien es cierto que cuestan ser reconocidas o publicadas; cuando en realidad son de beneficio común, e inclusive escondidas a veces por el conjunto, y a lo que insisto; -“algunos terminan siendo vencidos por la situación, por una críticaConformistas, y superados por un estado”-.
¿Porqué? ¿Qué lleva a ello? ¿Y lo que iba a ganar, disfrutar, compartir, experimentar?

Y es que, creo que en mi humilde forma de verlo, vivimos en una sociedad donde lo más fácil es una crítica destructiva o una retirada para mí, más que a tiempo se trata de una salida a destiempo, sin más interés o molestias a seguir a no desfallecer y dejar amedrentar.
Más sencillo que la concerniente a colocar un ladrillo positivo para poder seguir sumando muchos más del mismo sentido; –haciendo oídos sordos-, a quienes no quieren tender la mano, a quienes creen que no es posible una vida plena, a quienes menos valoran, menosprecian, ante una situación compleja, donde una parte del cuerpo, la mente, e incluso ambos, “no responde al cien por cien”; se retiran, en vez afrontar la situación, y como suelo decir; -“tumbando barreras”-.

Porque confiadamente afirmo, por mí misma, así las capacidades, deseos, sueños e ilusiones no están mermadas, si se confía y se apuesta por la motivación se puede comenzar e intentar comenzar cualquier aventura en la vida, aunque al final no pueda hacerse, pero sí no ponerse ninguna barrera de entrada; ya sea en la alta montaña, en la nieve, el mar, en las dos ó cuatro ruedas, en lo laboral, en lo familiar… Permanecer y tener una motivación y con la fuerza de no dejarse amedrentar por ninguna circunstancia ni hechos.

Me motiva, ilusiona y emociona compartir con ustedes este rincón al que doy vida de la Buhardillatumbando barreras”.

Toques de magia a la discapacidad, y sin parecer una gurú de nada, sí vengo con toda las ganas de enseñar esa otra cara que tiene la discapacidad, y a la que muy pocos quieren mirarla de frente aún sin tomar consciencia que llega sin avisar. No podemos negarnos por cualquier motivo, que siempre hay vida. Y que lo que ocurre es sólo circunstancial, hay algo más verdadero que lo que se puede o no hacer, así el propio estado físico.

De la parte de reclamaciones, así de las cosas que se deben mejorar o no se están cumpliendo, y por las que luchar concienzudamente también hablaremos…
La ahora Buhardilla de Trébol, seguirá siendo ése rincón del principio. Ese espacio de nuestras casas, que quién más, menos, de una imaginación u otra tenemos ideado y reservado; un rinconcito de cualquier otro sitio donde nos “refugiamos” en ése lugar desde el que pasar ratillos de ocio, evasión de las presiones del día a día.

Siempre ha sido mi gran y profundo anhelo el tener un espacio propio. Un sitio por el cual, expresar, compartir mis cosas, pensamientos, deseos, sentimientos… las cosas normales de la vida, sólo que desde mi punto de vista, de cómo desde aquí, sin contacto con el exterior físico veo, siento, pienso las cosas, lo que me causa curiosidad… Siendo ése otro de los motivos el que me ha llevado a  la creación de “tumbando barrerasLa Buhardilla.

Siento impetuosamente sea un espacio más personal y no tan informativo.

Sentirlo más verdaderamente “mío” a la vez que de ustedes, quienes sois tan amables en dedicar vuestro tiempo a leer aquellas cosas que escribo. Quienes en mi humilde opinión creo sentirme identificada, donde nuestras vidas no son en realidad tan diferentes. Sí la situación, lo que la rodea; aunque tampoco en exceso.

A medida que han ido transcurriendo los años desde que inicié esta singladura. Desde que barajé la posibilidad y me plantee crear el Blog, yo también he ido creciendo y madurando junto a él, en todos los aspectos, personal, mental, de la vida [cosas de la edad, aunque soy una chavalina, no penséis]

De ahí que ésta mi Buhardilla, donde paso mis horas, días… tiempos sin fechar, en fin, mi vida, sea ése espacio desde donde a partir de estos instantes continuaré más intensamente compartiendo y hablando, sin ataduras, sin miedos.

Intentaré compartir con ustedes un poco más como es mí día a día. No estando específica y exclusivamente sujeta a un único tema, como discapacidad. Contando mis cosas cotidianas, como siento y veo las cosas; deseos, pensamientos, que como cualquier otra persona conforman mi vida. Más allá de la discapacidad y; aún con movilidad reducida. Puesto la movilidad, entiendo no tiene porqué ver afectadas a las ilusiones, deseos… ¡Todo!

Hablar sin ataduras de todo; “discapacitada” sí, pero con vida, sentimientos, pensamientos, deseos, etcétera.
Ciertamente también es innegable, no todo es fantasías y alegría, también tengo desengaños, quejas… Las que también aquí compartiré.

Siempre más que decir tengo una enfermedad o soy discapacitada, tengo una “compañera especial” una agregada con la que convivo, y, que mutuamente nos soportamos.

Un día hablaré de unas cosas y otros días de otras. Puede que algunas veces, más interesantes u acertadas que otras.

A pesar de los cambios, la esencia de cómo y porqué nació en su día La Buhardilla no va a desaparecer, Tampoco me lo permitiré. Siempre permanecerá un hilito de la raíz; de no ser así, sería como perder los orígenes.

Así que, sin alargar más la bienvenida. Siéntete como en casa, lee, opina, disfruta.

Que continúe la magia y que juntos “tumbemos barreras”.

Nos encontramos y leemos cuando quieras. Gracias por tu tiempo, y todo tu cariño.