Los deseos y los sueños, siempre son necesarios, pueden estar en un nivel de necesidad más prioritario que otros, pero indudablemente, los deseos son necesarios.

Son la chispa de cualquier alma. Para mantener vivos los sueños, las ilusiones de cada uno, de cada vida y de cada día, no hay nada más necesario, que simplemente el hecho de desearlos y quererlos. Por más complejos o sencillos que estos sean; una casa, un coche, un viaje, conocer a una persona especial, ser madre ó padre, ser escritor(a), tener una libreta, un juego, una ropa, un aparato electrónico… No un deseo roba el interés y necesidad del otro, cada uno en su dimensión es el más importante, y no hay mejor manera de avivarlos y mantener su buena energía, que la de pensar en ellos; no dejar de soñarlos y desearlos.

Son múltiples las maneras para expresarlos; una canción, una frase, un relato, un cuento…

…Poesía…

-“La Vida es Sueño“-

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí,
de estas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.

Poeta: Pedro Calderón de la Barca

Si entonces, al ser la vida así, parte ya lo dice Calderón de la Barca ¿porqué no soñar?… Que toda la vida… ¡Es sueño, y los sueños, sueños son!.. ¡Soñaré, soñaré…!…