¿Quién no hecha, ha echado u gustaría una partidita…? Pocos, serán los salvados de estas intenciones. 😉

Mientras empresas de renombres desarrolladoras de videojuegos se dejan los sesos en una nueva entrega de uno de éstos. Ninguno de ellos lo son enfocados e ideados para personas con dificultad intelectual.

Siendo inexistentes las variantes en cuanto a temáticas y edades; ante la posibilidad de encontrarlos en los habituales reservados a tal efecto en los centros comerciales.

Pues para que esta situación comience a convertirse en una excepción por pequeña que pueda ser su impresión. El caso en el que se sumergirá Lucas; es un estupendo columpio para la integración, en el ámbito del ocio-tecnológico.

-‘¡Ya sé!’… ‘¿¡Quién es Lucas!?’-

El protagonista principal del recientemente creado y lanzado videojuego; por la Fundación Orange en conjunto con La Fundación Síndrome de Down de Madrid (FSDM).
Pensado e ideado en todas sus características técnicas y lúdicas del juego, para personas con Discapacidad Intelectual ó Síndrome de Down.

Lucas Sánchez, como todo detective privado guarda consigo una misión misteriosa. La suya se desarrollará en el enmarco exuberante, entre diferentes partes del mundo: París, Río de Janeiro, Nueva York donde deberá resolver un caso complicado como la desaparición de un cuadro, el cual todo indica ha sido robado, por un escurridizo ladrón, al que habrá que dar caza. Y que sólo Lucas, será capaz de resolver mediante su sutileza como buen detective, posible ello, a las diferentes decisiones a las que se verá advocado a tomar en el transcurso de su misión aventurera, hasta completar final y exitosamente la historia.

No sin ello, con anterioridad habiendo resuelto de forma lógica los enigmas que van yendo apareciendo en su investigación a medida ésta avanza, para alcanzar cada uno de los objetivos marcados, y superar por consiguiente las distintas fases de las que consta el juego. Mientras, el joven interactúa con objetos, personajes, herramientas; como en conjunto a unas determinadas pistas que van a ponerse en su camino a la vez éste avanza; debiendo darles respuestas… ¿fiables o no?; quedan a su criterio.

Parte importante que lo que llevará a lograr la resolución positiva, del caso encomendado.

De esta manera, estarán en igualdad de condiciones para entablar contacto y tiempo de ocio electrónico, como lo puede hacer aquel/lla otra persona sin discapacidad intelectual… Puede no sea ésta su discapacidad concreta, sería bueno no olvidar, todos tenemos alguna cosa, nos hace ser dependientes u discapacitados 😉

Si me gustaría dejar de alguna forma “clara”; que el que se hagan cosas con características específicas y pensando en personas con alguna dificultad no significa ello, sea, incapaz de vapulearnos jugando a cualquier juego que pudiera tener un amigo(a), hermanos(as) (yo caigo seguro) u manipulando los dispositivos.
Sin embargo, siendo realistas hay que aceptar y reconocer que sus capacidades de concentración u comprensión dependiendo indudablemente de cada persona son diferentes. Independientemente de su base como seres humanos.

Son espectacularmente listos, sensibles y cariñosos, con una capacidad de esfuerzo y constancia alucinante. Únicamente hay una distorsión genética (cromosoma rebelde) que hace halla que “cuidar u re-adaptar” metodologías y elementos. Simplemente eso, no hay más misterios ni riesgos.

Dícese estar comprendido para edades entre 16 y 20 años; pero vamos, que si te apetece una de detectives, no deberías dejar pasar la oportunidad… (¡Ah!, y si no eres Lucas, sino Juan, Pablo, Elena, Cristina, etc… no te preocupes. Terminarás siendo Lucas 😉 )

Y para finalizar, qué mejor forma que propagando su lema; todo una realidad “Jugar no aísla, pero no jugar sí”.