No hay ningún Dios que desee tanta barbarie, y tanto mal que destroza al mundo. No hay ni una sola razón que avale tanta maldad que origina cuantísimo dolor. No te ampares tú, asesino, en lo que tu Dios, nuestro Dios, mi Dios, no desea que desprendas esta inquina por el mundo, y tampoco la carencia de afecto por las madres, los niños, los padres y los abuelos que le damos vida, y que tú, asesino, robaste e intentaste masacrar con tu acto criminal, sólo por pretender ser reconocido como un ser grande ante la barbarie que origina tu ego cruel, y tu ser depravado. Lo que verdaderamente tú Dios, nuestro Dios y mi Dios desea, es que cambies el destino de tu vida y del mundo realizando el bien. Cuida y educa tu alma, no te pierdas ante la sinrazón.

Convulsiona mi corazón ante tanta barbarie y no comprendo como tú, asesino, te aferras en originar cuantísimo dolor al mundo.

«Atentados de Bélgica»
-22 de Marzo 2.016-