Me miras con el rostro totalmente desencajado haciéndome copartícipe de tus miedos, el anhelo y la pasión que mantienes por vivir. Cólmate de valentía y hazle frente a tanta inseguridad, empuñando en tu defensa el entusiasmo de tu alma. Sólo así, vencerás y vivirás sin tantos miedos que te paralizan en medio del camino. Mira al frente, convencido de que vas a gozar y a ser cómplice de este nuevo crepúsculo matutino.