La ausencia no es sólo ausencia. Aunque la sensación de tu ausencia haga que sienta tantas cosas en el estómago, y tantos nudos en la garganta que parecen los ojos son unas cataratas; tengo la sensación de que estás más cerquita de lo que percibo por esa necesidad que tengo de tenerte mucho más cerquita.

Siento tu ausencia: Porque no estás, no te veo, no te leo, no te escucho, no te siento, no te huelo… Tu ausencia, amén de tantas emociones y sentimientos, me dicen que, aún así, te siento cerquita en mi corazón; así lo hago, aunque quisiera que estuvieras, quisiera leerte, escucharte, leerte, sentirte, olerte…

Me doy cuenta con estas pretensiones que mis necesidades de que estés no han pasado desde que te conozco, y siendo sincera con mi propio corazón, quiero que estas necesidades no acaben nunca. Así sé que nuestra amistad y afecto sigue viva… Eres más presencia que ausencia.