No creas que me he ido de tu lado, ni de tu vida. Cuando tengas esa sensación, sólo estira tu brazo, y notarás como no he desaparecido; sigo ahí, esperándote ¡tenemos tantas cosas que seguir haciendo por éste camino de nuestras vidas! y tampoco quiero hacerlo sola.
En las risas y en las decepciones, en el dolor y el sosiego, en cualquier circunstancia que acontezca, quiero vivirlas contigo. Si tú quieres, no me iré de tu lado ni de tu vida.

Contigo me siento feliz, segura, emocionada, como una niña menuda…
Contigo es estar llena de energía siempre…
Contigo no puede haber ni un día de intranquilidad, ya que lo re conviertes en emoción…

No se me ocurre desaparecer de tu lado, porque sería un crimen para mi propia vida, ya que, no quiero perder un cariño tan verdadero como el tuyo, y una forma de ser tan honesta, sensible y sincera como la tuya… No creas que me voy a ir. Estiro mi brazo y sé que tú también estas ahí, mano a mano, sintiendo la emoción y la energía que supone vivir la vida sin prejuicios.