Mami. Eres una hermosa flor. La más roja, blanca, amarilla, brillante y bella rosa, clavel, jazmín y orquídea, en toda tu plenitud de madre. En tu día, hoy; cada día de los días existentes, la mejor mujer ¡La mejor, y más grande!

Mami. La mujer que has dado por tu hija, tu propia vida. La mujer que sin condiciones, sin saber quién, cómo, ni cuándo; acogiste, cobijaste, cuidaste, y aún hoy, continúas como entonces.

Entregaste, fiel y cariñosa cada segundo del día en que pedí paso para venir al mundo. Sin saber las cosas que desde entonces podía hacerte vivir. Preocupaciones, y mil sobresaltos…

Siempre tú mami, presente en cada instante de vida, en casa, en el colegio; con los cinco sentidos, recordando y buscando hoy y siempre tu voz, tu mirada, tus pasos, tu risa… Tus consejos siempre sabios y acertados. Aquellos que aunque a veces repetidos, jamás nunca, por lo diferente de cada situación, lo han sido. A veces como hija a tus aciertos haciendo oídos sordos.
Palabras y consejos de madre que hacen que sienta de cerca la comprensión, el ser escuchada, el confirmar  que ando por la senda correcta, tener con quién compartir pensamientos y ilusiones. Una fortaleza que tu cercanía crea, y hace del sentimiento positivismo. Arraigadas ganas y espíritu, que como tú, has puesto en la vida.

Contagiable tu energía, tu ternura y tu vitalidad. Tu fuerza te hace única e irrepetible. Siempre presente, con tu característico aroma fresco. Recién levantada. Al verte amanecer el día impregnando igual cada sentimiento.
Enseñando a amar y valorar la vida desde pequeña; a luchar por ella, pasase lo que pasase. La vida siempre vale la pena ser vivida. Tu sacrificio, tu bondad y tu entrega. También es así un ejemplo de amor a la vida.

Desde niña mami, poniendo color a cada día, en momentos descampados y embotados; agradables y duros. Siempre, valorándolo todo. Mil cosas y momentos mami que quisiera agradecerte; y que las palabras no encuentran la manera apropiada ¡¡Como sólo tú mereces te agradezca!!…

Gracias mami por ser mi madre, y aceptarme como hija.
Gracias, por aquel instante de tu vida en que me cogiste en brazos para que nunca me cayera, segura de estar en tu regazo. Tus consentimientos y arrullos.
Gracias porque me enseñaste los primeros pasos de la vida, gateamos juntas, y juntas seguimos andando ¡¡Eternamente juntas mami!!
Gracias por escucharme y hacer que te escuchase. Seguiré siempre con los cinco sentidos puestos en tus palabras, tus gestos; siempre dialogantes.
Gracias por tu dedicada y abnegada entrega.
Gracias por enseñarme las mil cosas de la vida. Que lo importante es todo, por pequeño que sea. La humildad y la sencillez, es la mejor arma de la vida. La sonrisa, siempre en el rostro, como la tuya, siempre activa. Aún durmiendo, sonriendo, aún el alma triste, tú siempre sonriendo. Una sonrisa que siempre dibuja tu cariñoso rostro.
Gracias por tu compañía en momentos difíciles, noches y días de incertidumbres. Cuando una lágrima mía, una respiración de dolor, es tuya. Gracias por hacer mío lo tuyo, y lo tuyo mío. Compartir la vida, con humildad.
Gracias porque a tu lado cada día aprendí y aprendo cosas nuevas, por permitirme aprender.
Arrodillada ante ti mami. Gracias y perdona, por todas y cada una de aquellas cosas que innumerables, esta cabeza loca ha hecho que pasases en sufrido silencio.

Eres todo lo más grande que la vida a una persona puede dar. Una luz que ilumina cada espacio de mi persona. Eres un tesoro que jamás ha estado perdido ni te perderás, te lo aseguro, ya que, es tu presencia lo que da color a cada día. El tesoro que de ti guardo en mi corazón y el que nadie sabrá encontrar, al menos para robármelo. Una voz, tu sonrisa, tu cara madre que como una hermosa flor, crece y permanece florida en mi alma…

Mil cosas quedan pendientes. Más que decírtelas, mejor demostrártelas. Sin que sea hoy, el único día en que todo el cariño, agradecimiento, y tú entrega tome estilo. Pues tu dedicada y abnegada entrega es eterna, así como mi cariño y admiración por ti. Sobreviviendo a cada florecer, tu belleza siempre perpetua.

Si a algo y a alguien en la vida, deseo, anhelo, sueño y respiro día a día poder ser, eres tú mami. Parecerme y ser un rayito de ti misma. El proyecto de vida y de persona más grande que la vida me permitiría alcanzar.

Tu sencillez, tu belleza. Una madre. Una gran y bella mujer… ¡¡Tú, mami!!

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