Hasta aquí he llegado con mi corazón efervescente, lleno de ganas y de ilusiones. Ahora he de seguir avanzando ya que no puedo permitirme quedarme aquí con los brazos cruzados viéndolas venir.

Pienso en la manera que llegué hasta éste punto de mi camino, y me da aún más fuerza para seguir tumbando barreras. No puedo dejar que la pena, la nostalgia, la duda o el dolor apaguen la alegría y tu recuerdo, la certeza de lo que busco, el alivio de lo que rompe mi corazón y mi cuerpo, el sueño de pedir despierta… Quiero disfrutar de la efervescencia de la vida que llena mi corazón de vida.

He aprendido a que cada paso que avanzo es una meta lograda. Avanzar supone que sigo al pie del cañón en mi camino, y que si hasta aquí mi corazón sentía efervescencia ahora tengo más motivos y razones por las que seguir tumbando barreras.

Con tan solo un beso, un abrazo, una mirada, un mensaje… Avanzo en mi camino sin quedarme de brazos cruzados esperando a verlas venir.