¿Puede haber algo más maravilloso que sentirme libre? Libre para reír, llorar, sentirme perdida, pobre, rica, aventurera, atrevida, tímida, pirada, cuerda, soñadora… Libre eternamente para que las emociones, los pensamientos e inquietudes que nacen de éste humilde corazón salgan al exterior, y con libertad exprese cada una de las cosas que piensa, siente, y revive con cada una de las letras, poniendo los puntos sobre las íes, sin vergüenza ni paripés.
Cada día compruebo cachito a cachito de entre las cosas más maravillosas de la vida está la libertad.

libertad

¡En libertad, libre!… En cualquier circunstancias de la vida, sin duda, hay muchas más cosas maravillosas por las que sentirme afortunada hasta la eternidad para estar lamentando y fustigando por cada una de las esquinas. Una de esas cosas maravillosas sin posibilidad de cuestionarla, es la libertad.

¡Eternamente libre!