A punto de poner el punto y final por este 2012 a los Carnavales más simpáticos y “vividos”, al menos por mi parte; después de celebrarlos con ganas, con la ilusión que da tumbar todas las normas; con humor, un disfraz, y una careta hecha a medida para cada uno de nosotros, para la propia Buhardilla.  Qué menos, que como tradición, previos al tiempo de Cuaresma al que entraremos, para el cierre del mes carnavalesco que hemos tenido; ése broche, que deja todo en modo de ceniza; en la esperanza y purificación de nosotros mismos, de nuestras cosas.

En estos días, donde ha primado la imaginación, de murgas, grupos, mascaritas, así como el ritmo de tambores, pitos… Para dejar a un lado las cosas que nos agobian, las que incluso a veces nos hacen dejar nos llevemos por esas agonías; innecesarias…
Una austera “despedida”, sencilla y también humildemente, en la misma Buhardilla dar sepultura de la sardina.

‘Una sardina especial‘, una especie única en el mundo, que sólo quienes desde el humor, ganas de echarle gancho a la vida, pone como las gallinas, huevos de oro a las situaciones, abren puertas y encierran las penas.
Tumbando barreras”; con ánimo, y ritmo, más que en el cuerpo, en el alma, con adrenalina, creyendo todo irá bien; seremos pescadores de los siete mares, de la especie marina familiarizada a ‘la sardina especial’.

Una sardina, que después de incertidumbre, pasará mientras honramos sus restos estos dos días, hasta el mes concluya. Momento cuando con enorme pena sentimiento en el alma, pero contenta porque se ha vivido, aprovechado completamente su tiempo, incineraré con tu compañía.
Unas cenizas de sardina, que cuando se desperdiguen como hambre al sacrificio de sí misma, por el gran olor de regoce de sí misma, las cenizas recaerán como purificación, signo de buena esperanza, mejores tiempos, vivencias, y progreso en nosotros. Una etapa de todo mejor. Con la cuaresma la entrada de semana santa, la que nos cuidará el alma…

Una sardina que juntos incineraremos, aún desde la distancia, compartiremos el mismo sentir. Unas ganas de agradecer lo feliz que nos ha hecho sentir.

Una ‘sardina especial’ que nos ha traído y como buen alimento nos ha dejado, y perdurará por siempre simpatía, ritmo, imaginación, una emoción de genialidad, para terminar y recordar la sardina amiga, y unas entrañables fiestas carnavalesca.

Entrada_La sardina carnavalera 01

‘Una sardina especial’.

Como querida por todos(as) y para que sus cenizas desperdigadas por todas nuestras alegrías y simpatía, no se pierdan, para su perdón y acogimiento eterno entre nosotros… ¡¡Su Sardinuestro!!…