Y la noche se quedó dormida, y yo, aquí embelesada contemplo su esplendor.

Mientras ya todos duermen pienso que no hay nadie tan feliz en el universo como yo ahora al verte dormir. Te observo; me relajo, disfruto, y agradezco cuando cada noche me deleito con tu compañía. Tú, me miras con tanta sensibilidad e igualmente embelesado que me invitas con tu luz zodiacal a irme a descansar. Me dormiré, y seguiré embelesada durante toda la noche descubriendo tu esplendor.