La actualidad en la que podemos tratar y ver las barreras, así de tratar tú a tú, de inaccesibilidad, no deja de ser nunca actualidad.

Hechos y circunstancias que obligan de alguna manera a verla igual a si fuera una novedad, y que viene por momentos puntuales, en los que se miran y se pone la atención en ciertas situaciones que suceden cerca; justo lo más cerca de la mano derecha, y que si no fuera por eso, casi ni siquiera se miraba.

Vivencias personales y conocidas del requerir de la mano amiga de una tercera persona, por las que se siente empatía y la cual no pasa de largo, ya que. Por un momento es el mejor espejo de uno mismo, de superar esas barreras e inaccesibilidad, y que si no se cuenta con esa ocasión, ni siquiera se puede creer que el hecho que se vive puede ser tan cruel o de un esfuerzo de supervivencia un tanto mayor, y más, que si no existiera.

Concienciar y poner los puntos sobre las íes, pero así más que a la propia concienciación, actuar y luchar en hechos reales y efectivos, porque las barreras y la inaccesibilidad desaparezca del entorno de esta sociedad que se escabulle de la realidad y de todo el entorno que por su causa, impide que se tenga una vida digna y natural.

Es el hecho de subirme a la GUAGUADELSUR desde donde poder salvar y aclamar la posibilidad de que se puede si de verdad se desea el «tumbar barreras». Cualquier tipo de barreras y dificultades puede ser tumbada. Y para eso y por ello contamos todos. Desde organismos público y privados, hasta jóvenes, de más edad… la conciencia no debe de dejar de darse, principalmente en los jóvenes, ahora, el hecho y la actuación no conoce de más tiempo de prórroga.

Actuar ya. Y no ver algo natural, el tener que adaptar el cuerpo a una necesidad física, a un deseo emocional… porque más que a una adaptación se adapta a una decisión humana, y si no se eliminan y se dan de verdad los medios, esto es posible. La sencillez y la realidad de que se desea que la sociedad universal nos hayemos todos, «TUMBANDO BARRERAS».