Con el comienzo de la cuaresma, miércoles de Ceniza, hemos pasado casi cuarenta días para la preparación de la Pascua, seis semanas antes del Domingo de Ramos, que en breves días vendrá.
Mientras se preparan Hermandades y Cofradías. Actos y cultos religiosos que todos, fieles y devotos, podremos contemplar, y vivir. Con lo que una Semana Santa 2012 de fe, que en breve inicia.

Iniciándose pues, todos los preparativos, la organización de actos y cultos religiosos; se palpa el nerviosismo. Empieza la cuenta atrás para el momento más esperado por el mundo cofrade y numerosos vecinos(as) amigos, allegados, visitantes, todos, los que desde cualquier rincón vendrán estos días, a rincones de cualquier punto, dónde desde el más puro y sentido recogimiento, se celebra, la Semana de Pasión.

Actos culturales, procesionales y litúrgicos, que abundarán por doquier por municipios y aldeas, por pequeños y recónditos lugares, donde se manifestará y celebraran este tiempo de fe.

El primer acto procesional, empieza hoy viernes con el procesionar de Nuestra Señora de los Dolores, hermosa talla, que además sale de un rinconcito, de este hermoso Ycod, como igualmente bella es, la capilla de los Dolores, ubicada en la parte trasera del colegio de Ntra. Señora del Buen Consejo ¡pequeñita ermita, pero de un acogedor! Lugar, esa capilla que cito, de la que guardo de mi niñez, por si ahora fuese grande, de miles de recuerdos e instantáneas que ahora se agolpan, como una erupción en mi mente. Y revivo, con no poca emoción.

Es con este acto religioso-litúrgico, con lo que en principio, y aún habiéndose producido anteriores actos de Semana Santa, como exposiciones religiosas, rezos y visitas a centros de mayores, por mencionar algunos de los más frecuentes, cuando comienzan los días de Semana Santa.

Un reencuentro,  y actos dónde las personas allí presentes podrán ver el descubrimiento de un nuevo tiempo de oración y procesión. Deleitarse con la melodía ‘celestial’ que irrumpirán entre nosotros; fruto de compases y golpes de tambores, cornetas, incienso, velones, cruces y plegarias, saetas y poesías… Lo que más sonará y se respirará profundamente en esta ya, hoy, Semana, de Semana Santa. Días y minutos de reflexión y resucitación.
Sin olvidar con esos momentos también más dulces, que de manera tradicional, en estos días de plegarias y reflexión, fe. Las torrijas y monas de pascuas, serán en sus diferentes variedades de confección, por artesanos y abuelos, esos momentos de procesiones y compartir con familias y amigos, momentos más íntimos y gozo de fe. Una tradición que bien tiene miles de años de vigencia.

Es por sí, la semana santa, un acto cada vez más importante, y de relevancia, para muchas familias, y personas. Sin considerarlo una fiesta como tal; por la definición de fiesta en sí mismo; no del todo acertado al calificar, deshibición y de descontrol. Pues la fiesta del alma, también tiene cabida.
Es esta la semana más profunda, para desde la reflexión y contemplación, reencontrarnos de igual modo, con nosotros mismos y con ese ser que nos acompaña, con el nombre que cada uno quiera ponerle a ese Dios, -ése ser-. Formas tanto de ver la vida, como de llamar a quien nos dejó, un culto a los valores, que creerlos y vernos en su reflejo, no está demás.

Sin la hipocresía de decir no creer, y rogar constantemente, un encuentro con algo de unas vistas más allá de lo que podemos entender como religión. Al menos así lo entiendo. Sin entrar en polémicas de economía, de bienes, y riquezas de la comunidad religiosa. Para mí, hoy, y siempre, la riqueza personal, mi riqueza de creer en que hay algo más fuerte. Las personas. Los seres humanos. Principios los míos de un respeto, por los demás. Que cada uno crea, en lo que crea. Sin ser sólo en hacer el bien, ser cosa del practicante, religioso, ya que todo eso, es cosa de la humanidad.

Una semana Santa que empieza y a pesar de que muchos nos cueste o renunciemos hablar de religión, siendo, creyentes, aún ‘no practicantes’, sí creyentes. Sin escondernos en demostrar nuestro afecto y cariño, más que por la religión, por una presencia divina, que nos guía, cuida, acompaña y que nos creo, a su imagen y semejanza. Humanos, cada cual, con virtudes y defectos. Engrandeciendo lo cual, a las personas. Cada uno con su educación y pensamiento religioso. Totalmente respetable.

Es un poco por todo lo dicho también, por lo que desde la Buhardilla, quiero siguiendo mi propio convencimiento aún desde mi avería personal, y las barreras que me rodean, ‘’tumbando barreras’’. Sentir y vivir desde aquí, y compartir desde mi fe y creencia. Un poco más intensamente la Semana Santa. Momentos en los que a mi manera, veré estos días de recogimiento del alma. La veneración de lo divino.

Creo creer en un ser. No ser ello ninguna cosa de locos.
Incluso los agnósticos estos días estoy segura, miran de reojo a nuestra madre y padre. Creyendo en lo que hay en otra dimensión. Más que en lo terrenal, en lo que está a ese otro lado misterioso y divino.

Otro tiempo, que en su peculiar festividad también como parte de nuestra cultura y educación, celebrar. Una semana Santa 2012 que sin pecado, disfruto, siento e intensamente, vivo.

Es desde aquí, desde este mismo instante dar comienzo a mi particular semana santa… Poniéndome el traje de ‘penitente’; con gusto de tener la oportunidad de hacerlo. Ganas de vivir intensamente, éste tiempo de reflexión y resurrección. Empieza pues así, ahora; la Semana Santa 2012.

Que ustedes como yo, la disfruten y sientan. Se reconforten vuestros corazones y como suele decirse -¡¡Dios, os bendiga a todos!!-