Me llamo Mabel y soy una afortunada amiga de Arancha. Ayer lunes fue su cumpleaños y tenía que haber salido publicada una entrada, concretamente esta entrada que estoy haciendo ahora. Quizá la mayoría de los que visitáis habitualmente esta buhardilla, conocéis a Arancha y sobran palabras para describir su bondad, su paciencia, su amistad sin límites.
Siempre digo que es mi ángel de la guarda porque -es curioso- cada vez que me he visto envuelta en algo que precisaba de voz amiga o de cariño, justo en ese momento es cuando ella llama por teléfono. Es como si tuviera un don para detectar lo que necesitamos los demás.

He visto desde una larga distancia cómo Arancha pasó de disponer de esta ventana virtual a poder salir de su casa y ser bastante más autónoma. Me maravilla, una mente tan inquieta no podía estar recluida sin más. Quisiera agradecer a todos los que habéis hecho posible todo esto y a los que seguís brindando ayuda y cariño a alguien que creo que se lo merece más que nadie en este mundo.

Te quiero mucho, bandida. Te envío mucho ánimo y … bueno ya ves, qué otra forma podría tener que no fuera hacerte el mal e invadir tu blog.
Espero verte dando guerra pronto por aquí.

Te dejo este temón de uno de los tipos más grandes que ha dado la historia de la música.