No es permitíble ni admisible que el miedo se apodere de los sentimientos, los pensamientos, las ilusiones, la fe, el cariño, el deseo y las ganas de vivir…
No es permitíble ni admisible que permita al miedo, y a lo que pensaran los demás sobre aquello que necesito, y quiero hacer.

Cualquier decisión no puede verse envuelta en el miedo, ni por el miedo. Debo sentir la libertad de mi propia condición humana; libre. ya que, mi corazón no puede vivir envuelto en el miedo constante.

Con toda la valentía de la que es mi capacidad humana, sin herir, ofender, e incomodar a nadie, voy a ponerme firme ante la vida, y sin miedo, que siempre lo paraliza se apodera de todo, voy a ponerme en marcha; demostraré cada uno de mis sentimientos, pensamientos, ilusiones, de mi fe, cariño, mis deseos y ganas de vivir, pues cuanto más crea en ellos, mas fuerza tendrán en la vida. Sin dejarme que el miedo y la vergüenza por si gustara, o que pensaran me condicione en ninguna circunstancia.

Vivir también se compone de equivocarse, el que no esté todo el mundo de acuerdo, y el pasar algo de vergüenza. A pesar de que pienso, que ser fiel a uno mismo, no puede estar envuelto bajo el miedo, ni la vergüenza. Y por ello, no permito, ni admitió al miedo.