Mientras podemos dedicar minutos, a hablar de cualquier otro tema; alegrías y tristezas, invenciones, realidades, deseos. Este libro puede ser un poco transmisor de esas mismas sensaciones, y de las que por minutos pueden compartirse.
La reflexión, el aislamiento y la imaginación, sin tener porque estar siempre precedidas de horas festivas, así estuviesen pidiendo permiso y presencia para ello, leer forma parte de una fiesta, y manera de hablar.
Ya que, un libro, es un festín de minutos de aventuras, intrigas y recreaciones ambientadas de la imaginación y vivencias del escritor(a).

Acercaros uno de los libros que más recientemente, tras estas últimas fechas terminé de leer. Sin suplir, por ser único mencionado en estas semanas a otros de los que más adelante también daré cuenta de ellos. Cuando acabe sin desvelar el título al misterio del actual, así como los finalizados… y que ya ocupan sitio para compartir.

Amigos y grandes lectores, de géneros variados, recomendaron y además, pusieron en mis manos, dos de las obras de este autor, Federico Moccia. De quien a pesar reconocerlo ahora, mientras avanzaba leyendo, recordaba haber escuchado alguna vez alguna presencia suya por algún lugar; comentarios de situaciones y hechos famosos que no terminaba por relacionar. Hasta entonces, resultaba totalmente irreconocible, a lo que tras dichas recomendaciones, decidí echarle un ojo. Tanto fue así, que su impacto, el descubrimiento de sus maneras narrativas, fue tan grande, que no únicamente quedó todo en un simple ojo; leerlo y disfrutarlo. Sino que, sus obras engancharon toda curiosidad e intriga de las realidades de Step y Babbi, aventuras y desventuras de unos jóvenes que sus obras de vida, se cruzan. Autor desconocido, que logra la consideración y atención para futura y nuevas publicaciones.

Sin desechar otro tipo de lectura, mejor dicho, temática; aceptando y abarcando cualquier otro tema, al gusto de leer todo tipo de literatura; igual que en la vida, en la diversidad está el enriquecimiento.
Así creo. Leer y centrarse siempre en lo mismo, hace que se acabe perdiendo lo grandioso de probar y experimentar otras cosas, manifestar alegría, miedo, muchas y nuevas emociones, y experiencias…

Es por ello, que desde su clasificación temática; escritura romántica, Moccia, ha puesto en los momentos de lectura; romanticismo y sentimientos, algo que se siente mientras se lee.

Así al primero, y siguiendo el orden de la historia de los libros; los cuales fundamentalmente se dividen en dos partes, y por consiguiente en dos libros; A tres metros sobre el cielo”, para seguidamente Tengo ganas de ti. Resultan ser dos libros en uno, de los cuales podría decirse así mismo, dada su propia vinculación, entre los dos.
Comprobar en la escena y relato, la visión más cercana de la vida. La exposición de manera sencilla y de lenguaje comprensible de los sentimientos. Los cuales creyendo igualmente ser la intención del autor en envolver y atrapar en su narración. El interés seductor que permite seguir descubriendo el desarrollo de la historia.
Ambientados y desarrollados en la Roma la cual no es sólo la ciudad de las tarjetas postales, de imágenes y monumentos de las guías turísticas, de suculentos manjares culinarios, carbohidrateados.
El entorno tan real como cualquier otro entorno mágico. Lugar tan real como físico, en el que habitan y se aman de igual carga emotiva y emocionante en las situaciones, y que los convierten en retratos y bosquejos de los propios chavales.
Viviendo tormentosas situaciones y relaciones que las hacen casi imposibles, dado sus caracteres y formas de ser, encargadas por tanto de marcar así el devenir de los acontecimientos de la vida de ambos protagonistas, Step y Babbi, entre ambos libros, ambas historias, como decía dos en una: “A tres metros sobre el cielo”, y “Tengo ganas de ti”.

La pareja de jóvenes, que terminarán siendo arrastrados a un frenético viaje iniciático donde juntos descubrirán las emociones y avatares sobre lo que significa y acarrea emocionalmente, el primer gran amor.

Dos personas y dos mundos completamente distintos, en el que terminarán uniéndose y viviendo momentos conflictivos y emotivos, románticos y desencantadores… Para posteriormente, tras un breve desencanto, huir Step a Nueva York, y a los dos años tras su estancia en Nueva York regresar a Roma.
Decidido en volver y emprender una nueva vida, sin poner mucha atención a ningún sentimiento, rehacer de nuevo su vida; sin pensar, ni dar demasiada cuenta, de lo que incluso el mismo desea que surja. Lo que tarde o temprano sin poder hacer nada por evitarlo, se producirá; el reencuentro con su primer amor: Babbi.
Sin embargo, antes de que eso suceda, tras su regreso; Gin, será la persona que ocupe su pensamiento y sentimiento, por lo que emprender una nueva aventura de riesgos y coincidencias poco casuales. Por la que además, cree puede ser su nuevo y único amor. Algo que los hace llegar a ambos, especialmente a él ‘a tres metros sobre el cielo’. A anteriormente decir; ‘tengo ganas de ti’…

Sensacional historia que a pesar de poder ser tachada de romanticismo, es tal cual misma vida. Romanticona. Dos historias, en una. Dos libros, que me han gustado bastante…. Y sigo…

Mientras, ahora queda colocado en esta librería que sabes esta por éste espacio de la Buhardilla, quedando a espera, para si algún momento te apetece, buscar un libro e historia que te pueda ser de interés, entre temáticas de romanticismo, ficción, aventura, y emociones de risas, miedos…
Abiertos a cualquier lectura, como a la vida. Abiertos a sentir y experimentar de cada una de experiencias. A dejar crecer el alma y los sentimientos. Momentos de descanso, de mente y espiritualidad.

Porque quién no tiene también, ganas de… ‘Tengo ganas de ti’, y porque estar por aquí en la Buhardilla, es sin duda estar ‘A tres metros sobre el cielo’.