Aunque sea fin de semana, no te quedes parado. Levanta el vuelo, y no reprimas por nada del mundo tu deseo de echarte a volar alto, en la dirección que marca tu corazón. No des pie a que ninguna ventisca ni impertinencia, cambie de medio a medio sentido tu forma de querer, de sentir, de reírte, de mirar. Vive libre, de la misma manera que el aire va de un costado a otro costado en total libertad. No olvides, que allá donde quiera que tú vayas, yo te acompañaré de principio a fin; hasta la eternidad. En este preciso momento, alza el vuelo, no pierdas ni un segundo más de lo valiosa que es tu vida, y quiere, siente, ríe. No esperes a otro día para vivir; coge impulso y ale hop. ¡Eleva el vuelo!En este preciso lugar te estaré esperando.