“Usted no sabe cómo yo valoro su sencillo coraje de quererme”.

-Mario Benedetti-

Sin creer en que quién quiere, como tal, es más valiente que quién cree no serlo. Valiente se es en todos los aspectos de la vida. Afrontar y disfrutar de cada momento cotidiano que hace acto de presencia, viviéndolo con alegría y valentía.

La sencillez y humildad que nos hace y da el ser seres únicos e irremplazables…
Sentir sin miedo el acecho a dimes y diretes. Los prejuicios de una sociedad que en su manifestación de poca valentía esconde en sí mismo, su propio deseo de ser quién viva ése momento.

Ser consecuentes con los propios sentimientos no es síntoma de valentía, son ganas de vivir, de sentir al corazón. Porque querer no es nada malo. Se puede querer y seguir teniendo coraje, ser valiente… Hay quién cree, que por no querer o mostrar sus sentimientos, sencillamente es más valiente.
Por esa cuestión, prefiero y decido mientras nada cambie de pensamiento, quedar en el mundo de los cobardes. Sencillamente porque querer y sentir cariño, es un gesto que valoro, más allá de cualquier acto heroico.