Sin tener noticias directas después de que lo pillase, y otros días antes; durante ya también algunas semanas y días ausente desde entonces, por lo que no sé si debido a los distintos acontecimientos deportivos y sociales, acontecidos en este tiempo, o por el contrario al estar más ajetreadillo, pensando en alguna de las suyas, que creo es eso, más que lo primero. No dejo de notar su ausencia y silencio disimulado.
Mientras pasa los días y las noches, pululando por entre los libros, las sillas, y el ordenador. Mi amigo el duende, a quién ya, a pesar de todo tengo más que cierto cariño, regresa nuevamente a su actividad ¡¡Entrega de notitas!!… Y ¡¡Travesuras!!

A mi priori tras haber pensado y estar algo asustada por si estuviera posiblemente enfadado por lo que hice con la foto “pillada” al publicarla; y si él creyese que de manera ofensiva me estuviera riendo de él u otra cosa. Al tiempo de su incomunicación e invisibilidad. Pues como digo, sé que además de estar entrando y saliendo, anda haciendo cositas. Me sorprende con unas palabras suyas.

En groso modo, recapacita a su manera, y viene a decir que entiende la incertidumbre, así la preocupación por las cosas que con anterioridad han venido ocurriendo. Y también conocedor de la “dependencia” por los demás, es por lo que entiende el comportamiento, y no me culpabiliza por lo hecho. Aunque tampoco creo haberle hecho nada agresivo e hiriente. Nada más lejos de mi verdadera intención. Simplemente quise confirmar no estaba volviéndome más majara. Entiendo su recelo. Bien es verdad, en sus preguntas, y respuestas, deja claro que no le gustó demasiado le hiciera la jugada de enseñar la foto así, ‘infraganti’. A pesar de que vio como lo preparaba todo para cazarlo, o al menos eso dice en su nueva nota dejada en el ladito de la almohada. En la que muestra su sensibilidad, y donde por condición duenderil es travieso.

Ante la notita, como digo; siento que sí puede estar un poco molesto y no quiero molestarle más; pues a pesar de todo así como decía al principio, me cae muy bien, su pinta campechana y simpaticona, es, en gran medida lo que me ha robado el corazón de un duende que siempre apetece tener simpático por compañero de aventuras y desventuras. Y que como ya dijese en otra ocasión, podríamos llevarnos bien… A mí sin duda me encantaría. Su característica de investigador, de inspector, hace que me robe el alma, todavía más; a parte de su presencia, vestimenta… ¡Podríamos hacer, buen equipo!…
Y por lo que en el fondo, deduzco que más que molesto, lo que deja ver es una tremenda coquetería. Seguro que si le hubiera hecho la foto de otra manera, le hubiera avisado, seguro lo hubiera hecho encantado.

Ahora, debo reconocer que como yo tampoco quiero que se vaya, tendré que contener mi curiosidad y seguir esperando para ver y comprobar cuál será la siguiente travesura que se le ocurra. Y es que, parece que su comportamiento y actuaciones traviesas no las puede contener. Tal si fueran innatas, y que creo, si quiero aun sólo sea verlo por poquito tiempo y disfrutar de su presencia, me tocará sobrellevar la curiosidad y las enormes ganas que tengo de verlo. Hasta que pueda dejarse ver, y salga de su escondrijo; entre los libros, los  muebles, las sillas…

Aunque tampoco me quita el sueño del todo, porque a veces pienso que son cosas de la imaginación, y dudo. -Ya dudo de todo-… Si una cosa se cae, se mueve, se enciende; lo que sea, la pregunta no es otra, si fue casual, o sin embargo ha sido él que lo ha hecho apropósito, para llamar la atención o decirme –Aquí estoy-, –No olvides hay un duende en casa-… Y digo él, cayendo nuevamente en la cuenta, de que ¡¡¡Todavía, no tiene nombre!!![…] ¡¡Hablo con un duende, tengo aprecio de un duende, que todavía, no tiene nombre!![…] ¡¡Habré de ponerme manos a la obra, seriamente… Buscarle su nombre y bautizarlo!!… Así que abierta a cualquier posible nombre candidato a duende, y, sin ninguna duda para elegirlo. Ya que. A lo que dijese anteriormente. Si al final se queda por la Buhardilla ¡¡Será nuestro amigo!! ¡¡Yeah!!

Y como no quiero que se termine enfadando por mi impaciencia, o haga trastadas que supongan la desaparición de cosas importantes, seguiré esperándole. Al menos, parece retomamos la comunicación… ¡¡Notitas, notitas!!

Por si os gusta, me parece que lo voy  bautizar como ‘Koilag’… ¿Y tú qué opinas, amigo duende?… ¿Te gusta éste nombre?…