Quiero hacer referencia de la publicación que desde el blog de cajondesastres hacen sobre los derechos de los niños con discapacidad.

Leer en cajondesastres.

Por encima de todas las guerrillas de adultos como de las existentes en la sociedad, nunca deberíamos dejar en pensar que los pequeños, no “entienden” el porqué de estas actuaciones y es por eso, que por encima de todo, siempre deben y tienen que tener los mismos derechos que cualquier otro niño, independientemente de las circunstancias u situaciones de cada círculo familiar.
Aunque sin entrar en controversia, hay muchos chavales, que tienen una madurez que para sí muchos adultos quisiesen. Lo que como niños, deben tener una niñez con sus responsabilidades y derechos; nunca dejando de pensar que son chavales, y que a la par de eso, son personas que en multitud de ocasiones depende de los adultos, siendo nosotros responsables de que eso se haga de forma real.

No se debe discriminar a ningún niño por tener la discapacidad que fuese, en ningún ámbito de la vida, ya que, por haber nacido u en cierto momento de su crecimiento verse incapacitado, no es ápice para que se vea relegado a un trato inferior a otro niño/a que le rodee, tanto en juegos como en atenciones, etcétera, etcétera…
Estos que hoy son unos niños, mañana pasarán a ser nuestro futuro de adultos, y todo aquello que le hallamos inculcado en su infancia o viva en ella la llevará consigo en sus valores como persona, en su peregrinar por la vida así como en la relación con otras gentes.

Que más bonito que la sonrisa de un niño. Y, cuantas veces, no hemos deseado revivir momentos de la misma…

Por lo que respetar un niño es respetar nuestra propia niñez.