Crees que si te lo propones serás capaz de robarme la inspiración cuantas veces desees. Sin embargo. Nunca toleraré que te apoderes del alimento de mi alma compuesto de ilusión, esperanza y afecto. Mi ser se despereza al destello del crepúsculo matutino y me aferro a la inspiración de mis sueños, y al deseo fervoroso de vivir que nace con cada una de las circunstancias que experimento.

Bandolero de sueños y esperanzas, aquí, en mi alma, tienes el paso totalmente cerrado.