En abril. Por primavera de flores y pájaros revoloteando, con entonaciones de avisos de que esta ha llegado a Ycod. Mientras, lo gélido de la noche cubre el municipio, cambiante y reinante, buscando la estabilización, estado casi propicio para celebrar las fiestas del patrón San Marcos Evangelista. Confabulándose en su presencia la primavera para esta una de las primeras fiestas que verá el municipio. Tradición, cultural y deportiva…

Olor, y sabor a tradición. De puntos diferentes, gentes y edades variadas. Paseo de tradiciones la que al igual que la niña bonita se cumplen, quince años.
Tradiciones de fanfarrias, grupos folclóricos, parrandas de amigos y vecinos reunidos y concentrados en las calles y alrededores, también entre la enorme y atractiva Plaza de San Marcos. Con araucarias y verdor de sus jardines.

Paseo de tradiciones, que en pequeñas representaciones, reflejan la esencia de cada una de las mismas, y sus mantenedores. Noche al paso de la luna, en la que vecinos emocionados e ilusionados, lo pasan bien, desfilan en honor a su santo y tradición, todos reunidos, honrando al patrón San Marcos. El hijo, mostrando así respeto, devoción, al padre.

Desfile de derroche de alegría y jolgorio. Todas las tradiciones de cada uno de los barrios, juntos en la calle.
Vecinos y amigos, vestidos con el traje típico, de Ycod, de Tenerife, la Orotava; ricos, campesinos… Miles, son los que ya dan sus últimos preparativos, y retoques, salen de casa con las talegas y cestos, repletos de comida, bebida; chochos (altramuces) millo, miel, chocolate, bizcochones, manises, chorizo perrero, pan, queso, zurrones de gofio, vino de las viñas Ycodenses, rosquetes caseros, plátanos… mil y unas delicias gastronómicas con las que compartir entre amigos y familia en las mesas que han sido colocadas por la plaza para hacer más rico, y participativo el reencuentro. Así como previamente, compartir el olor y ritmo de las tradiciones de este municipio norteño, en el que esta noche de abril, motivo de las fiestas de San Marcos, Ycod se rodea.

Día en la que todas aglutinadas, en la que como hermanos, todas una misma tradición, un mismo día reunidos, dar la posibilidad y el privilegio a Ycodenses y visitantes, conocer y oler; saborear las tradiciones más arraigadas y esperadas en el año de este antiguo Menceyato Guanche Ycodense.

Variopintos los puntos de partidas; casi en un alegre peregrinaje de tradiciones, desde cada barrio, con el arranque oficialmente puntual del Paseo desde la plaza que acoge al Santísimo Cristo del Calvario; también referente espiritual de cuantos habitamos Ycod, hasta al punto de concentración acordado y de costumbre en estos años quince años de singladura y muestra histórica; la Plaza de San Marcos, donde baile a baile, danza, a danza, canto a canto… ¡Van llegando!

La plaza va cogiendo más color, el corretilleo y el sonido de cuantos arriban de barrios se muestra evidente. Quienes en las mesas colocadas estratégicamente en el interior de la propia plaza, las abandonan momentáneamente para contemplar y deleitarse, participar de la llegada…

Desde el amparo, a pie, descienden y bailan el tajaraste, aromatizando por donde pasan como al buen caldo, atizan el poleo, que tras su recogida en el monte lo bajan al barrio, adornando calles e iglesia, cada día previo a la festividad de su patrón.
Un baile aquí, allá… ‘’pal’ amparo’’, pa‘ la vega, de un dance a otro; a un lado, a otro, avanzan calle adentro alegremente… Los coches recorren todo el municipio, haciendo participes a todos de este especial día.

Desde Santa Bárbara, los cestos y los bollos, ofrenda a su madre, que artesanalmente con productos hortofrutícolas arándanos, cebollas, chayotes, duraznos, limones. Todos de cosechas propias por lo que se crean consiguientemente, hermosos y pesados cestos algunos de hasta más de 80 kilos. Acompañados por los bollos, también conocidos como ‘Alfeñique’ figuritas de azúcar, que dan forma variadas a cada una de ellas; pájaros, dados, relojes, serpientes, son sólo, algunas de las formas que la artesana, a diferencia de los cestos, lo hace con una receta, exclusivamente conocida por ella, a la que sabe dar originalidad y belleza a las figuritas, con las que se engalana el bollo y a hombros tras haber recorrido el barrio y congregándose por el camino de siempre, terminan en la plaza, finalizan ofreciendo como culto, y agradecimiento, a la virgen de Santa Bárbara.

Desde las Canales, las Charnecas y el Amparo, los hachitos caminan por senderos y caminos Canales. Arraigada tradición. Manifestación del fuego en honor a San Juanito. Día, cuando  se hacen los hachitos u hachos; candelabros y estandartes. De formas, colores y adornos de mil gustos. Principalmente por ramas, flores… Soportando en sus extremos por pequeñas latas u otros recipientes, con un trapo en su interior empapado en petróleo u gasoil. Manteniendo y dando viva y luz durante todo el trayecto. Trazando en el camino ‘formas de Cruces’, el ‘Corazón de Jesús’ y rodando ‘bolas de fuego’ lanzadas ladera abajo.

Desde Ycod (casco); Las tablas de San Andrés, tradición de hacer correr la tabla por las calles de Ycod, que proviene tras el descendimiento de los troncos,  del aserradero ubicado en el barrio de San Antonio, hasta el muelle y que con el tiempo, en honor y recuerdo de los mayores quienes trabajaron la madera, casi inocentemente como toda tradición y juego, nace de una casualidad. Prosiguiendo generaciones posteriores, sacar la tabla, la madera ideal la TEA, para echarse calle abajo; puertas de tea, ventanas, muebles que se dejaban de ser útiles. Siendo la madera la más veloz y fuerte, el deslizamiento y choque contra el descampado final…
con tablas en las manos, paseando hacen canticos en honor a San Andrés…

Desde la Candelaria, Los Guanches de La Candelaria, representantes de nuestra madre, quienes en su día la encontrase en la cueva de Chimisay: Virgen morenita, a sus representaciones que bien realizan la gente del barrio, cada dos de febrero… con sus ropas de piel de cabra, sus palos, y frente a la virgen, representa su encuentro. … Unas cabras que caminan y pasta, mientras los pastores hacen el hallazgo de la hermosa y querida madre morenita. Nuestra señora la virgen de Candelaria.

Cometas de La Vega, y el globo hechas con papel, de un arte que sin presenciarlo evidencia el recorrido de su maravilla, imaginativa. Formas y colores que dan belleza al cielo.

Desde El Empalme y Buen Paso, Las varas de San Isidro en el Barrio del Empalme, y las varas de Santiago Apóstol del barrio de Buen Paso. En la que cientos de peregrinos acuden la noche del baile de magos del barrio en peregrinación a la ermita del santo, portando las varas.

De Las Angustias, por la época del corpus salen endiablados, -como fuego que escalda al diablo-, tan singulares como queridos personajes.
Representando la lucha de las fuerzas del infierno contra el arcángel San Miguel. Asustando a grandes y pequeños, corriendo, con sus chispeantes colas de fuegos, explosiones que asustan e incitan a escapar de las garras de diablo y diabla… A ritmo de tajaraste, recorren parte del casco viejo de Ycod.
Travesuras y maldades que en el fondo son requeridas por quienes corren e intentan escapar de sus fuegos.

Del mismo modo, a tradiciones; el pan y el gofio de San Antonio, y la embarcación de la Virgen del Carmen en la Playa de San Marcos.

Así como otras que bien igualmente tradicionales, también ocupan espacio en esta noche de hermanamiento y relaciones entre vecinos y visitantes.

Fiesta Canaria, el ‘Paseo de las Tradiciones’, que hace orgulloso ser Ycodense, vivir y compartir tradiciones ancestrales y variopintas. Diferentes cada una así a cada uno de los colores, esfuerzo, ilusión y ganas de cada uno, de cada barrio por cuidar y  preservar lo que es suyo. Sin ser de nadie, más que del propio pueblo.
Sin intermediación de otras fuentes gubernamentales, más que la popular. Actividades y cosas que siempre, con poca que sean las ganas que se pongan en su manifestación, fortalecerán las raíces. Dará continuación a la celebración.

Ycodenses compartiendo y viviendo de manera aglutinada sus tradiciones, que desde el pasado hasta la actualidad son señas de identidad de un pueblo que ama lo que tiene y lo que es, y muestra de ello lo exhibe al mundo orgulloso.