Me encanta ir al paraíso de mis pensamientos y de mis emociones desde donde nadie ni ninguna circunstancia puede echarme al abandono, porque el rincón de ése paraíso se encuentra en mi corazón, y ahí no hay quien tenga acceso, ni tan siquiera las circunstancias adversas.

Tengo muchas cosas valiosas en mi vida entre ellos mi familia y amigos verdaderos; sin embargo, siento que soy afortunada cuando compruebo que pase lo que pase voy a seguir arraigada en mi corazón, y éste nunca, jamás me va abandonar al olvido de la desidia.

Es cierto aquello que dice; -“El que sufre tiene memoria” El pasado forma parte de lo que pensé y sentí, por el contrario, el presente es lo que pienso, siento y soy.
Por esta razón voy al paraíso de mi corazón ya que necesito sentir.