Ahora en tiempo de adultos, también de niños, con las fiestas de manera oficial pasadas. No tanto por la edad. Son sentimientos puros de cómo y cuánto cada uno nos sintamos, vivamos cada momento. Es cuando comprobar y cada vez lo tengo más claro, los adultos somos un poco “rollo”, no nos entendemos ni a nosotros mismos.
Siempre empeñados en esconder detrás de nuestra cotidianidad de las “obligaciones” de cada día, nuestras ilusiones y sueños de hoy, de los días vividos ...
Continúa Leyendo →ENE

