Desde el año viejo al nuevo sin dejar mucho espacio de tiempo, sin edades ni creencias, se ha ido depositando con notable fluidez las cartas con las peticiones a sus Majestades en el buzón real. Hoy, es el día señalado. ¡Cinco de enero! ¡Cada vez más cerca, se presiente la estrella que guía a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente!

Rememorarán un día, en un tiempo igual al presente, cuando llegados desde el lejano Oriente adoraron al niño Jesús con el oro, la mirra y el incienso.

Aguardo con ansias la cabalgata de Reyes para deleitarme con la entrada en la ciudad de Melchor, Gaspar, y Baltazar custodiados como Reyes por los pajes, camellos y todo el séquito que le acompaña durante el recorrido que les guía la estrella, y agasajados por patos, cabras, el Pato Donald, Mickey Mouse,  Minnie Mouse, Piolín, también por faquires y bailarines que harán que fluya aún más la presencia de Sus Majestades los Reyes Magos mientras lanzan caramelos a los presentes en su recorrido para recoger la única llave que abre con magia las casas de toda la ciudad.

Las calles se llenarán de caras desencajadas de la alegría e incredulidad que iluminarán el paseo de los camellos, así la estrella que guía a sus Majestades lo resplandece todo en una noche, víspera del día de Reyes donde el ambiente estará repleto de magia, emoción e ilusión. Todos infranqueables a los años.

Teniendo en cuenta que hay que irse pronto a descansar una vez listos los agasajos: la maruja, el agua para los camellos, un poco de sidra, unos dulces y turrones para sus majestades y los pajes. ¡Empieza la cuenta atrás!

Víspera del cinco de enero. Temprana madrugada del seis de enero, ¡día de Reyes!

Sus Excelentísimas Majestades los Reyes Magos de Oriente, visitan la ciudad, con misterio y magia colándose por todas las casas repartiendo felicidad y cumpliendo los sueños de todos.

Hoy, cinco de enero. En horas. ¡Llegan los Reyes Magos!