¡FELIZ NAVIDAD! Jesús ha nacido y en su pesebre descansa. Su cuerpo frágil emana una ternura que contagia. Un acontecimiento lleno de oxigeno emocional que se respira en el ambiente, y colma el corazón de júbilo y de afecto para siempre. La noche no desaparecerá de tu retina al hallarte tan bien acompañado por las personas más importantes para ti. Los villancicos, los brindis, la pata, las gambas, el pavo y el dulce se sucedieron una y otra vez alrededor de la mesa. Tampoco perdieron el compás de la fiesta en honor a Jesús la zambomba, la pandereta, la guitarra, las maracas y la botella de anís.

Jesús ha nacido. La nostalgia atraviesa tu cuerpo por las inesperadas ausencias. Cierras tus ojos lacrimosos. Te conmueve ubicarles tan cerca de Jesús, que brindas por los que no están.

Feliz 25 de diciembre: Navidad. Jesús nos colma de paz y amor. Jesús ha nacido y en su pesebre descansa.