Quién imaginaba ayer, iba hacer un gran día.

Media tarde se cumplió; la noticia se difunde. Después de casi 52 años de dolor, miedo, coacciones, el cese definitivo de ETA a su actividad armada a grandes titulares es la noticia.
El inicio de nuevos tiempos, libertad, se vislumbran más reales que nunca. Ojala sea así.

Desde entonces todos hablamos de ello. Importante para los vascos, para toda España también, muchos son quienes estuvieron expuestos a su punto de fuego.

Alegrándome, no puedo de otra parte esconder mi escepticismo a esta noticia. Más que por el cese armado, porque me cuesta creer que terminé tan radicalmente, sin más, como en parte esperamos.

Ahora creo empieza por si alguna vez acabó el conflicto solapado, desacuerdos políticos, reivindicaciones reiteradas; reagrupación de presos, etcétera.
El diálogo siempre sin armas, presiones, es cuando debe darse, sin embargo ¿dónde está el límite de reivindicaciones? […]
Con el cese armado físico, ¿el psíquico? ¿Será una táctica política a la cercanía de las elecciones: 20N? ¿Su deseo de independentismo desaparecerá; será otra lucha?
Sin olvidar quienes fueron, son víctimas de esta sin razón, espero no sea provisional. Cese del conflicto y entrega de armamento. 0 intimidación. Palabras, promesas cumplidas.