Con el curso por empezar, ya estamos fajados.
Constantemente pedimos para los hijos una educación básicamente más competitiva, mayor calidad. Sin embargo ¿En quién recae la principal responsabilidad? ¿Quién tiene “la culpa” de este “caos” en el que nos encontramos sumergidos? ¿No somos nosotros quienes dejamos a un lado la involucración en el trabajo educativo?
Tan necesaria, elemental recibirla desde casa, como en el centro escolar. El profesorado enseña. Y es que lo principal, la educación mas básica comienza en casa, practicando ahí lo creado, forjado; otros valores y actitudes; compartir, ayudar, escuchar, respetar, responsabilidad, trabajar […].
Independientemente del lenguaje en que se exprese. Esto lo menos importante, lo verdaderamente relevante es la actitud, el comportamiento para y con los demás.

Esa educación, totalmente gratuita, consensuada por todos; lenguaje universal; de la vida.

Mientras otros con igual nacionalidad, también “quejándose” piden más presencia de la lengua “materna” como el catalán, valenciano, gallego, y euskera; pretendiendo suprimir el natural, castellano.
Incompatibilizando incomprensiblemente una por otra; todas perfectamente compatibles.
Una calidad educativa, más allá de números, letras. Un respeto al profesorado, familia, nosotros mismos. Espejo; policías, bomberos […] A quienes admirar, querer copiar, como antes.
Ejemplo de educación, ¿Cuánta responsabilidad tienen, tenemos?