Siempre iré a cualquier parte contigo. Pídeme te acompañe y te siga a cualquier lugar; en primavera, verano, otoño e invierno. En vacaciones o en pleno apogeo laboral, con los ojos vendados o al descubierto, a la pata coja, o veloz en la silla eléctrica… No te dejaré marchar sólo.
Vayamos de la mano donde tengas que ir, y donde quisieras te acompañe. Mantengamos siempre una actitud positiva, noble, sincera, honesta y, con fe.

Pídeme que vaya contigo, y juntos andemos éste camino el cual hemos emprendido en algún momento de nuestra existencia solos, y ahora se nos da la misericordia de emprenderlo en mutua compañía, ya que, sino la existencia del mismo sería menos enriquecedora.
Dejémonos sorprender por las circunstancias de las realidades que experimentamos cada uno, y compartamos las emociones; así el corazón se sentirá más querido y acompañado. Sin dejar de lado por cualquiera de las situaciones que puedan originarse, el hecho de aprovechar la ocasión para darnos apoyo, afecto, fe, charla, sonrisas.

Ahora sólo voy a pedirte una cosa. Andemos y vayamos siempre de frente, con independencia de la dificultad del camino que atravesemos, así nuestras propias circunstancias; sin buscar atajos, ni desviaciones.

Sin artimañas, sepamos sorprendernos acompañados.

Emprender en compañía